CARTA A MIS ALUMNOS

Creo que ser profesor, maestro, educador, facilitador, instructor, tiene como el Yin y el Yang, una cara luminosa y una cara oscura. En la vida casi todo es así; no hay nada tan malo que no tenga algo bueno y al revés, el Yin y el Yang de la vida. Lo que importa es que seamos conscientes de todo, luces y sombras, grises, brillos, oscuridad, para que nada nos pille desprevenidos y como dice un refrán, sobre aviso no haya engaño.

En el transcurso de un día se me ha pedido ser actor, amigo, enfermero y médico, entrenador, hallador de objetos perdidos, prestamista, chofer de taxi, psicólogo, padre sustituto, vendedor y defensor de la fe.

Soy el más afortunado de todos los que trabajan.

A un médico se le permite traer una vida en un momento mágico. A mí se me permite que esa vida renazca día a día con nuevas preguntas, ideas y amistades.

Un arquitecto sabe que si construye con cuidado, su estructura puede permanecer por siglos. Un maestro sabe que si construye con amor y verdad, lo que construya durará para siempre.

¿Y a quién tengo que agradecer esta maravillosa vida que tengo la suerte de experimentar, sino a vosotros?

Y de esa manera tengo un pasado rico en recuerdos.

Tengo un presente desafiante lleno de aventuras y entretenimiento, porque se me permite emplear mis días en el futuro.

Te digo desde mi experiencia: Sueña, Cree en ti mismo. Tú encierras un tesoro de capacidades, valores, talentos y un ilimitado número de recursos que tienes a tu disposición. La vida está en tus manos, también tu futuro. Lucha por un mundo mejor. Cree en tus sueños y anhelos y lucha por ellos, hazlos realidad.

No te importen los obstáculos, lo que puedan decir los demás, sólo tú y yo sabemos, lo que importa más, lo relevante, y eso es Tu Esfuerzo, por aprender más, por ser mejor cada vez, por anhelar y ambicionar cosas mejores. En la vida te encontrarás con obstáculos y tropiezos. ¡No permitas que te desalienten¡ Lucha por tus ideales porque con el paso del tiempo disfrutarás de tus logros y éxitos, no incluyas en tu vocabulario y pensamiento la palabra fracaso. Anda siempre por la vida con optimismo y entereza, cuando te des cuenta de lo feliz que eres haciendo lo que siempre has deseado, entonces disfrútalo al máximo.

San Francisco de Asís decía “Comienza haciendo lo que es necesario, después lo posible y de repente estarás haciendo lo imposible”.

No te he dicho que la mayor parte de lo que te transmito lo aprendí sorteando los obstáculos contigo, creciendo yo. La vida te muestra el sendero; pero el camino sólo se hace al andar. La casualidad no existe. Nos cruzamos en nuestros caminos por dos razones: o eres una lección, o eres un apoyo para mí propio crecimiento.

Ver como aprendes, ver cambios en ti, presenciarlos, más como testigo que como actor, es la satisfacción fundamental de quien enseña y transmite las propias vivencias que la misma vida ha incrustado en el alma. Es disfrutar el milagro continuo de ver tu crecimiento y expansión, comprobar que adquieres y desarrollas cosas que no tenías, y que puedes continuar solo, formando tu propio destino.

Ser profesor, docente, maestro, es ser invitado, en ciertos momentos privilegiados, a entrar al alma de otro ser humano y ayudarle a encontrarse, a afirmar paulatinamente ¿quién es?, a descubrir sus emociones, quizás a superar sus temores y angustias.

Tu futuro, tú vida, no está en manos del destino, el destino lo hace uno; y aún cuando pudieras creer  que el destino es el que baraja las cartas, eres tú quien las juega. Lo que te quiero decir, es que TÚ formas tu propio destino. TÚ y sólo TÚ eres quien debe preguntarse y hallar la respuesta sobre qué es lo que deseas hacer con tu vida, tienes DERECHO a elegir.

Para finalizar, quiero recordarte que el éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si amas lo que haces, lo que te apasiona, serás exitoso. Ten una vida llena del conocimiento de los principios elementales, los valores, ayudando a otros a su reconocimiento y vivencia. Cuando nos llenamos de los valores, empezamos a formarnos con seguridad y a crecer con una fuerza interna que nadie nos puede quitar. No sólo se trata de cuestiones morales sino de cuestiones prácticas para la vida.

Deja un comentario

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑